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martes, marzo 03, 2009

Tarde de enero

Tus pasos ligeros acallan el susurrante ulular de las palomas mientras te aproximas distraída.

Va a ser uno de esos días. Te observo venir con una media sonrisa y el paso seguro de quien ya sabe a dónde esta yendo, y yo intento mirar todo alrededor solo para que mi mirada no se pierda en tu precioso rostro y quede idiotizado.

Me levantas de ese banco de la plaza con una fuerza invisible y sobrehumana y nos ponemos a hablar de todo un poco mientras caminamos sin rumbo fijo por la plaza. Hasta que revelas algún secreto destino y ambos nos dirigimos presurosos. Qué no daría porque esos caminos y esas charlas fueran eternos, esos destinos lugares inexistentes o legendarios.

Se escapan de tus labios traviesas sonrisas y de mi boca todo aquello que pueda seguir haciéndote sonreír. Después de un chiste que te haya causado mucha gracia dentro de mí la sangre hierve y algo se felicita cómplice.

Te observo en silencio mientras tomamos algo, la tarde corre a lado nuestro como agua cristalina, tu piel brilla con reflejos del sol. De nuevo arrugas un poco la nariz cuando ríes y yo agradezco alguna arquitectura universal que pudo haberte construido tan perfecta.

La noche cae suave mientras caminamos a tu casa, lento y disfrutando de este atardecer que todo alrededor esta convirtiendo calles en pequeños cajones de intimidad, autos en criaturas de ojos brillantes, tu sonrisa en algo invisible, tu risa como única prueba de ella.

Delante de tu casa nos despedimos, y cuando cierras la puerta no puedo evitar sonreir. No todas las tardes pueden ser simplemente perfectas, pues no todas las tardes te puedo ver.

¡Pero cómo quisiera que así fuera!

viernes, enero 09, 2009

Tríada: El fin de la Guerra o la Guerra sin fin

Prólogo

Ocurrió tres veces desde que el ser humano existe. Una vez en la prehistoria del oriente medio (pues no había registros escritos y no puede contarse como historia), otra vez durante el siglo XII y... ahora.

Lo que pasó la primera vez fué transmitido de generación en generación por medios orales, y llegó como leyenda a la época histórica. Durante el siglo XII lo que pasó quedó en medio del silencio, pues muchos intereses acallaban... la existencia de la Trinidad. Y ahora... su aparición fué transmitida a nivel mundial por televisión.

Destinados a ser la encarnación de tres deidades, la Trinidad llega en momentos en los que la existencia misma de la cultura que alberga sus secretos esta en peligro. En épocas prehistóricas apareció durante una epidemia y logró sacar las cosas a flote. En el siglo XII apareció cuando el fanatismo árabe amenazaba con borrar los archivos de su existencia, pues eran considerados profanos. El caso de ahora es diferente. Con un mundo como el de hoy, solo la desaparición de la humanidad entera amenazaba a la cultura que puede invocarlos, fenómeno que se suele llamar globalización.

Tres dioses de religiones antiguas que tanto amaron al mundo y a los humanos que pidieron el don de poder hacerse presentes, encarnados en tres personas, para salvarlos de la destrucción. El favor les fué concedido, pero no gratis.

Destinados primero a salvar el mundo conocido de la destrucción, la Tríada (bautizada así ahora) debe sufrir además una serie de infortunios antes de retornar al lugar del que vinieron. Infortunios humanos.

A cada uno le tocó encarnar una característica de pensamiento humano. A continuación transcribo la pronunciación más aproximada de sus nombres en idiomas actualmente existentes junto con su caracterítica regente:
Sung: Razón y lógica
Ixel: Fé ciega
Cway: Moral, virtud y "corazón".

¿Cómo sé todo esto? ahora soy parte de la Tríada, y acontecimientos oscuros de épocas pasadas me fueron revelados. Aunque antes era lingüísta y criptógrafo dudo que pueda ejercer de nuevo en el futuro. Me llamo Daniel y me acompañan en este extraño destino Юлия (Yulia) y Antoinette.

Solo espero que podamos sobrevivirlo.

Esta historia tiene su preámbulo en una relato titulado Crónicas del orígen de la Tríada, y aunque el género de ambos será ligeramente diferente, ambos se complementan.

viernes, diciembre 19, 2008

cuenta regresiva a la saga de la tríada

1!!!11oneone

martes, diciembre 09, 2008

Invierno

Un día Alejandra Viruez despertó y supo que iba a morir. No al final de ese día, pero pronto.

No necesitó el pájaro negro parado en los cables delante de su ventana o el requiem que tocaba en algún piso abajo, o los crespones negros en la casa del frente, simplemente lo supo.

Se levantó de mala gana de su tibia cama y fué al baño. Se miró un rato al espejo. Se duchó más para sentir la caricia del agua tibia que por cumplir con su higiene. Se vistió. El abrigo, la gorra, los guantes, la bufanda, esta vez no dejó nada, aunque no estaba haciendo tanto frío.

Salió a caminar sola un rato mientras esperaba que el sol suba un poco y pueda llamar a alguien.

Un par de horas de vagabundeo y llamó un par de amigas. Estaban ocupadas en la mañana pero en la tarde podían verla.

Se sentó en una banca en la plaza y se puso a ver a la gente pasar. Acariciaba el lomo de un libro dudando entre leerlo o quedarse viendo el panorama de la ciudad.

En la tarde Susana y Laura se juntaron con ella. Hablaron de todo un poco y rieron.

Ya de noche volvió a casa. Se desvistió rápido y se metió a la cama. No le importaba no cepillarse los dientes esa noche. Metida en sus sábanas llamó a sus padres, sus hermanos, sus primos y amigos. Se durmió cuando aún le aparecían nombres en la mente de gente a quién llamar.

A la mañana siguiente Aleja despertó de una pesadilla temprano. Se metió a la ducha y cantó con ganas. Alistó sus maletas rápido y sin fijarse mucho si olvidaba algo.

El bus que tomó abandonó la ciudad una hora después y nunca más se supo de Alejandra en esta ciudad.

lunes, noviembre 10, 2008

AIiL? OMG! WTF

Am I in love?
Oh, My God!
What the fuck...

Is this time for real?
Well, it is
Even if it's not
'Cause I want to believe

Why did I choose you?
Because you didn't choose me
"Welcome to reality"

And we'll speak about all of thi~s
in the future
That we also caught one of this
Diseases...

Why did I choose you?
Because you didn't choose me
"Welcome to reality"

Am I in Love? ('cause I want to believe)
Oh, My God! ("welcome to reality")
What the Fuck... (Oh, your name's so cute!)

So cute...

domingo, octubre 05, 2008

El siguiente yo en el espejo

Cuando no sabía que los años pesaban, cuando desesperaba por que pasen (esos días existen!), solía observarme en silencio tarde en la noche en el espejo. Me cepillaba los dientes y le sacaba la lengua a mi reflejo solo para ver si alguna vez hacía algo por su cuenta, idea que me aterraba pero que siempre guardaba como esperanza.

Y claro, años después, cuando los años ya me pesaban y cada año que pasaba no solo era una tortura, sino que era un precontrato que pagaba en cuotas de tiempo para mi muerte, solía observarme, regañarme, observarme decepcionado, observarme y hacerme gestos muy seguro de que mi reflejo haría lo mismo, allá en los baños de los locales. La suciedad de mis lentes hacía que mi reflejo brillara, y mi borrachera hacía que sea borrosa.

Pero no fué hasta que tuve un gran espejo de pié apoyado en una pared a lado del asiento de mi computadora que observé algo: Mi reflejo no tenía pies. De hecho a partir de las rodillas mi reflejo se iba haciendo una nebulosa lentamente. Las significativas miradas cómplices que me había estado echando desde mi más tierna infancia de pronto tenían sentido.

Y lo amé. Mi compañero, mi igual, mi cómplice, aquel que me comprendía cuando era necesario, aquel que lloraba mis penas, que sabía reprenderme cuando era necesario, mi amigo secreto, el de las típicas fotos emo tomadas en el espejo...

Últimamente no he hablado mucho con él...
__________________________________________

Con una o dos botellas de cerveza encima los resultados van de mediocres a paupérrimos =P

sábado, agosto 16, 2008

Irracionales argumentos para lógicas conclusiones...

Damián se levantó temprano, recogió sus cosas a la rápida y salió del pueblo volando.

Anoche le dijeron que la gente ya lo había descubierto y estaban planeando lincharlo hoy. Le sonó descabellado, si quisieran hacer eso lo hubieran hecho sin decirle. Pero la persona que vino lo había descubierto, era evidente, y de ahí a que todos lo supieran no pasaría demasiado tiempo.

Y el problema no era que fuera cura. Ni que hubiera, según su acusador, cuasi violado a sus "víctimas". Ni siquiera (y esto era lo que no le había dejado dormir en la noche) el hecho de fueran menores de edad.

El problema era que eran mujeres, niñas.

- ¡Pero carajo, Damián, por lo menos hubieras chantajeado a los monaguillos! ¡No pues las peladitas! -le dijo aquel que fué el último de ese pueblo que lo vió.
- ¿Los... los monaguillos?
- ¿No es... lo que todos ustedes hacen?
- Lo que noso...
- Me refiero a los curas que no se aguantaron al final. Eso de engañar a los pequeños con carita de angel para que prueben "El pan de Dios" y todo eso...
- El... ¿pan de Dios?
- No sé, no sé, ¿cómo le decís vos?
- Yo... yo no... yo nunca con un...
- No tiene sentido ¡Nunca supe de esto! Siempre seducen a las solteras santulonas, a las casadas infelices y a las viudas jóvenes; o por el otro lado andan reuniendo chicos para coros y como monaguillos cuando lo que en realidad quieren es... Mierda, ¿para qué te cuento esto si vos estas en la profesión?
- No... no...
- ¿Me vas a decir que nunca hiciste nada de eso? ¡Carajo, me ha tocado un cura digno de contar a mis nietos!

Pero la charla de ayer le dejo con la pregunta en el aire. Un sabor a originalidad y una monstruosa pregunta.

¿Por qué él?

Y pensando, pensando, no encontraba la respuesta. Solo sabía que se dirigía a ese terrible infierno que es quedarse uno solo con sus ideas.

Su firme educación católica le había enseñado a repudiar cualquier deseo que pudiese haber sentido por un varón. Sea de la edad que sea. De hecho le parecía bastante enfermo el hecho de que la iglesia, su iglesia, estuviera plagada de homosexuales reprimidos.

Y alguna parte de esa misma educación católica se había distorsionado en su mente. Pues de lo normal que es desear a alguien "puro, angelical, casi virginal, con la belleza de Dios reflejada en ella" como le habían enseñado, había buscado a las más puras, las más virginales, las que más belleza de Dios cargaban encima, las más inocentes.

El detalle de que tal pureza e inocencia es imposible en alguien con más de 15 años sobre esta tierra, e inclusive en alguien menor que eso pero con más experiencias amargas, dejó de importarle lentamente. Con la naturalidad con la que transcurre un río sobre las tierras del Señor, llegar a la conclusión a la que había llegado le pareció natural. Pues él no buscaba saciar sus deseos carnales, placer, sensualidad y llenar sus sentidos de belleza femenina. Él deseaba probar ese pedazo sublime de algo que se hacía manifiesto en la tierra de manera tan transitoria y por tan poco tiempo que debía ser algo más. Algo más allá del simple deseo de un hombre por una mujer, más cercano a aquello que le dijo ese extraño sobre "los niños con carita de ángel". El pecado de querer comer de un fruto que no fué prohibido por Dios precisamente porque ni siquiera fué plantado en el Edén. El amor de un ángel, puro, inocente, lejano a pretensiones y sensualidad.

Sabía que era mucho pedir. Pero lo que había vivido era algo de lo que no se arrepentía. Era todo lo que había deseado y mucho más. Sabía que había cometido un par de pecados, y había violado muchas reglas de su orden. Sería expulsado del sacerdocio más por lo segundo que por lo primero.

Y por supuesto nadie le creeria si le dijera que aquellos encuentros con aquellas niñas eran caricias y besos, pues una erección o algo parecido era algo demasiado impuro como para que él ensucie esa pureza e inocencia con algo tan terreno, tan impuro, tan cargado de deseos animales e irracionales. Pero un día aquellos que las desposen sabrán, pues aún son castas.

Esa era la educación católica que recibió, pensó, mientras sonreía viendo el cielo de alguna noche estrellada camino a ninguna parte.

miércoles, marzo 12, 2008

A time to dance, once again

Well, she was not bleeding on the ballroom floor just to get the attention. Just thinking about it is ridiculous... and odd. Yet, it seemed quite like that's why she used to do all the things before.

She sure got their complete attention. They all looked at her like she was some weird attraction. There was she, in that spot just under the faint lights, and the setting was perfect in her mind before, with the fashion magazines lining in the walls of her room and at the sides of her mirror. But this one was quite different, bullet holes in the immaculate walls lined before some strange whim (the queen of the dance involved all the way months before she was crowned), the faint, hissing sound of a balloon dying somewhere. The hysterical cry of someone not involved but still affected, and the dresses tainted in blood. Just dying alone somewhere in the dance floor without anyone noticing it, that's what she thought was going to happen. No, this was not the pleasing picture she had in her mind.

She forced herself to continue the act and not let her go by what she caused. She kept her composure, remembered faintly the posture practiced in the afternoon and tried to acquire it while her stomach was still bleeding abundantly on the floor... But she pulled the trigger all wrong. Her knees were trembling, her arms were concrete-made and all she could do was a mere shadow of that glorious posture practiced so many times. "C'mon, have some composure!... how was it?" But her stomach was kind of anaesthetised and she urinated her dress as soon as she got a slight resemblance of that posture. She gave up the hope.

But, after all, she didn't choose this role. The day she started school the stage was prepped and all of her classmates played well. The mockery and abuses, the discrimination and the silences began the setting. The dark clothes and the piercings, the cries for help and the faint responses that just deepened it all followed.

What did she do? She played her role and she made it sincerely. In fact she took it so seriously we've ended here.An so some cried. Simply cried. Was it their fault? Well, they believed it from the tears and the teeth right down at their feet, the blood starting to be enough to form a small river going nowhere and in circles.

"She wanted envy, malice and, oh so much, attention". "She wanted a break and she never knew how to ask it properly". "Every time she spoke about shooting herself with a shotgun I offered her a wedding... didn't know what else to do to calm her down...". Those and others were the short answers her classmates gave to the police, and as the declaration of her boyfriend ended the police closed the case under the label "suicide caused by a severe depression".

No one was blamed for it, and the common opinion was that kids will be kids, always hiding in their estrogen up-and-downs and trying to survive in their hostile environment with those aubergine dreams.

Just one photo was taken by the media. The open angle of her screaming while the paramedics were trying to carry her to the ambulance. She'd rather die than facing her class again.

And she did so.

C L C S

Es la una de la mañana y llueve en la ciudad de la rosa. La lluvia se tiñe de un naranja vivo cuando pasa delante de mi ventana, que caprichosamente esta colocada delante de un farol que hace las veces de sol a estas horas. El piso esta cubierto de una fina capa de agua que corre hacia la izquierda de mi ventana, que casualmente es casi casi el oeste geográfico. Sin embargo no corre uniforme. Teje tontas letras X encima de las losetas, hace arrugas minúsculas como las que se hacían sobre la nariz de Lucía cuando solía sonreirme tan sinceramente, forma pequeños bultos sobre el suelo, se arremolina en los huequitos, juega a chocar contra la acera, salta, se apura en otras partes, corre, espero, al mismo lugar al que fueron todas las otras aguas que alguna vez ví delante de esta ventana.

Quisiera tener un cigarro de canela u hojas de té secas, pues es bien sabido en este cuarto que ambos son los acompañantes perfectos para una lluvia. También quisiera haber nacido en 1990. Y llamarme Sergio, o Julián. Nunca Santiago. O Sebastián.

En ese edificio anaranjado allá frente al que esta en frente del mío la lluvia compone ritmos frenéticos para tambor y bombo. Ritmos imposibles e irreproducibles, melodías descabelladas. Me pregunto si se podrán tocar en violín. O en piano.

No, por supuesto que no. A menos que las teclas sean tan delicadas y pequeñas que la lluvia pueda tocarlas con solo caer encima. O que las cuerdas sean tan minúsculas y los chorros tan constantes, que unos puedan hacer de dedos y los otros de arco.

Y ella odia la lluvia y los días fríos, los charcos quizás y supongo que las ranas no le han de caer muy bien. Sin embargo podía absorber todo eso y utilizarlo a su antojo, como aquella tarde de carnavales cuando salió a hablar conmigo en su patio.

Se subestima tanto al intentar encajar tan cómodamente en las vanalidades de su edad (pero, ¿no es eso lo que todos queremos?) y sin embargo aún así la puedes encontrar colocando un cd con poemas y recitándolos de memoria. Sentarse delante de una pantalla a cantar con una voz única, irrepetible y matutina.

Hay muchas cosas que no sabemos. Entre las que ella no ha de saber cuentan la historia de Mongolia, el hecho de que bien podrían regresar todas las belgas a su país y así y todo esa casa no perder lo más bello que tiene, la teoría de la relatividad, un poema en ruso, y que yo hubiera cambiado el viaje de mi vida por un beso suyo. Pero todas esas cosas, espero, las ha de saber alguna vez.

Il est déjà deux heures, la froide aube, そして彼女の心, je voudrais bien ! でも、一つだけ持ってできる。 L’aube est de toute l’humanité, n’est ce pas ?

But it’s too late now for all of that and all the options I have left by now are a warm bed, my dreams and the memories of places, times and minds I was never in:


(El vídeo lo borré a petición de la intérprete).

PD: Beto, ídolo, no pasa un día que no te agradezca.
君のことはまだ大好きだと思うけど。。。もう友達だけになりましたね。
Cette est la ville de la rose, oui, et la rose, elle c’est vous.

jueves, enero 03, 2008

cuenta regresiva a la saga de la tríada.

_________Se podría definir las aventuras de La Tríada,
________la saga en sí, como un experimento inconcluso.
________Pero la verdad estoy cansado de tener experimen-
_______tos inconclusos._____________ No espero que esto
______me salga bien__________________ de buenas a primeras
_____ni que sea la____________________ cosa más laureada de
____entre las co-______________________ sas no muy trascenden-
___tes que hago_________________________ para entretenerme y
_en un intento de_______________________ hacerme inmortal aun-
_que sea en peque-______________________ños eventos como el es-
_______________________________________cribir algo o el parti-
_____________________________________cipar en eventos que se
___________________________________guarden en la memoria de
_________________________________los demás por más de una
_______________________________tarde en la que tomen lu-
_____________________________gar. Voy a dibujar, dibu-
___________________________jar en la pc, dibujar a
_________________________mano, pedir ayuda de a-
_______________________migos, arriesgarme, y
_____________________esto va a ser una a-
___________________ventura mía, y de
_________________los pocos se se
_______________decidan y se
_____________embarquen con-
___________migo. Desde a-
_________hora, a esos po-
_______cos, gracias. Por
_____supuesto la prome
___sa de hacer lo me-
_jor que pueda a ni-_______________________________________vel ___ ooo ___ ooo ___ ooo
_creativo y recursivo queda sobreentendida. Espero mejorar en al- ___ ooo ___ ooo ___ ooo
_gún sentido con esto, y que la historia les agrade, aunque sea un ___ ooo ___ ooo ___ ooo
_____________________________________________________poquito. ___ ooo ___ ooo ___ ooo

lunes, diciembre 31, 2007

lunes, agosto 13, 2007

Fanfic??

Terminé de ver "The butterfly effect" y prendí mi computadora. Había cumplido una vieja promesa.

Me senté a leer las viejas conversaciones con Freddy y releí las tres o más veces que me invitó a ver esa película por escrito. Sumando las veces que me dijo que vaya a su casa por teléfono o me dijo en su casa que nos pongamos a ver esa película, y yo estaba demasiado ocupado ("demasiado ocupado") para quedarme. No debería haberme importado, debería haber mandado todo a la mierda y debería haberme quedado con él, y llegar a las 12 o más a mi casa, recibir una reprimenda de mis padres (¿y qué hubiera importado? T___T), o estar un poco trasnochado para la clase de las 7 del día siguiente. Al fin y al cabo se trataba de estar con un amigo, UN AMIGO.

Pero claro, pensamos que va a estar ahí para siempre, para beber un día cuando tengamos 40 años, para venir a la fiesta de cumpleaños de nuestra esposa, para invitarnos cuando se case o para el bautizo de sus hijos, para recibir un correo electrónico de él cuando nadie más en el mundo use esa tecnología tan pasada, para que nos visite en nuestro asilo de ancianos o nosotros lo vayamos a visitar en el suyo.

Llegué, por fin, al final del archivo de conversaciones guardadas que tenía... y todo se hizo borroso. Sabía lo que estaba pasando, y no creía que me pudiese pasar.

De pronto reconocí el viejo olor de esa comida, la hora y las noticias pasadas de un caluroso febrero en la tele.

Freddy estaba conectado al otro lado de la red y yo derramaba una lágrima solitaria mientras él seguía con aquella seguidilla de bromas pesadas que siempre me gastaba.

Miré la pantalla mientras pensaba bien en qué decirle.

"Por una vez en tu vida deberás creerme sin dudar un poco. Mañana te pedirán que vayas al otro lado del lago para revisar algo de unos pescadores... si vas, por favor, por lo que más quieras... vé a pie... no sabría estas cosas si no hubiera visto el futuro... no te diría que me creas si no hubiera visto la película que tanto te trauma dentro de medio año... si no supiera que... mañana vas a morir en un accidente de..."

freyleon32@hotmail.com aparece como no conectado. Puede mandarle mensajes, que quizás no lea nunca...

PD: Quizás esto ni siquiera cuente como relato, cuento o lo que sea... es una simple catarsis... por los que perdieron su tiempo leyendo con otras espectativas... me disculpo.

domingo, junio 17, 2007

Cosas que no haremos, titulos trillados a las 2 de la mañana

No hablaremos de los viernes y los amigos que no podremos ver. Ni hablaremos del caos vehicular de los miércoles.

No hablaremos de cómo cambian de color las hojas a lo largo del año, ni de lo tonto que es poner postes en una ciudad que mira al piso, de lo embarazoso que es que te encuentren murmurando en la calle, pero lo de necesario que parece a veces. No hablaremos de las canciones que odiamos pero igual, secretamente y atentando contra todo nuestro ser, se nos pegan y cantamos mentalmente.

No hablaremos de los barrios que no duermen y de los tipos que tiran botellas de vidrio contra los autos, de cómo una rosa puede contener todas las tonalidades de rojo, hasta alcanzar el negro y el rosado pálido, tan solo con olvidarla. No hablaremos de los asientos de la plaza, o de las criaturas que leí de niño que vivían en el sol. No hablaremos de la NX, de los nuevos nightmares y la Ópera "Carmen", que ahora se llama "Bullfighters song", previo mixeo de Yahpp, ni de las 14 clasificaciones de free stylers que me inventé cuando tenía tiempo en la sala del dentista.

No me contarás de tu rutina diaria, si la odias o la amas; ni de las cosas que te parecen graciosas, no me contarás de la mínima variación en una nota que acabó por cambiar totalmente una canción, o del cosplay que planeaste alguna vez. No me contarás de tus amigas, que gritan e interrumpen, ni de las numerosas salas en las que te presentaste cuando bailabas. No veré tus pies, para ver si tu empeine es, de verdad, el de una bailarina.

No jugaremos con la forma de los instrumentos musicales, ni pedirás dinero tocando en la plaza, no me comentarás como esta tu familia (Ñam ñam), ni te preguntaré tímidamente si ya regalaste todos los hijos de Lilith.

No hablaremos esta tarde, y eso ya me ha quedado claro.

Seguimos rescatando algunas de las cosas que posteé en mi fotolog. A veces los comentarios valían más que las posteadas en sí. Por lo menos para mí. Pero los comentarios no son míos, y aunque amaría cortarlos, editarlos, hacerlos legibles (en algunos casos) y ponerlos acá... no, no lo voy a hacer.

Este texto pertenece a tiempos muy diferentes a los que corren ahora. No tanto por tiempo, o porque algo haya pasado en el mundo, sino en una esfera más pequeña. No importa.

Por otro lado, hablando con la señorita sobre la que escribí esto, ya pude ver uno de sus empeines y sí... lo tiene como el de todas las bailarinas de ballet clásico.

Y ya puedo hablar con ella bien. Ahora que el valor de esa charla es muy diferente. Ojo que dije diferente, no mejor o peor, pero ya ustedes sabrán a qué me refiero.

miércoles, junio 13, 2007

Sandy y Santy; el Guggenheim

El edificio se terminó de construir antes de lo planeado y todos los apartamentos se rentaron, todos menos el 13. Le van a poner "Colinas de Altamirano" y tendrá una galería de pinturas en el hall.

La inauguración de una nueva ruta de vuelo se celebró con una modesta fiesta, a la que Santiago no asistió. El nuevo destino es Kiev y en un año se cancelará por falta de mercado.

Sandra llegó ese mes del extranjero y rentó el apartamento 13 del "Colinas de Altamirano" con indiferencia. Ahí una vecina le habló del Guggenheim. Escuchó con mediano interés y firmó una hojita para que le informaran más en el futuro, y olvidó el asunto.

Santiago se lo escuchó a Reinaldo, su compañero de trabajo y eterno rival, y deseó oír más del Guggenheim. La alusión al museo en el nombre del barco le pareció mitad cómica, mitad extravagante. Robó un folleto.

El Guggenheim zarparía de Perú con rumbo a Norte América, para luego dirigirse a Hawaii, donde luego podría dar vueltas o estacionarse durante tres semanas.

Santi llamó una vez, y hasta reservó un lugar, pero luego no recordó confirmar la reserva. Sandy asistió a una reunión explicativa y finalmente se animó a comprarse un pasaje, mismo que luego canceló porque no se sentía lista para usar un traje de baño. El Guggenheim partiría sin ellos.

No se enamorarán en cuanto se vean, ni intercambiarán miradas fugaces durante la cena de la primera noche, no pensarán que el otro les esta observando, mientras se buscan con fingida distracción deambulando por pasillos y cubiertas, no jurarán amor ni pensarán que fusionan sus almas eternamente en planos inexplicables a la vez que sus cuerpos se consumen en un fuego muy sensible.

Caminarán meditabundos por las calles de una ciudad que esconde al uno del otro, pensarán un par de veces en el crucero que perdieron.

Pero, por otro lado, tampoco morirán cuando el Guggenheim se hunda en el camino, en medio océano y sin tierra cerca.

Editado del original publicado en mi fotolog.

Crónicas del orígen de la Tríada VI, VII

VI. Una tarde traduciendo

Llegamos a las 11 de la noche, dos semanas después de haber partido de nuestra ciudad, a New Incheon. El primer día nos alojamos en "Hollywood", un lugar pequeño y humilde. Por primera vez las chicas durmieron con el lejano ruido de las sirenas y con las explosiones y los gritos apagados en lugares anónimos de la ciudad. Creo que Antoinette lloró al amanecer.

Al día siguiente, temprano, viajamos a la biblioteca central. Nos instalamos en el subsuelo y preparamos nuestras cosas para trabajar mientras el encargado iba a buscar los textos, celosamente guardados.

New Incheon no tenía ni diez años de vida, fundada por migrantes de ciudades coreanas que estaban en guerra. Hace cinco años un mal gobernador la metió a la guerra en menos de una noche.

El texto en cuestión provenía de las cenizas de ciudades de Irán. Sin embargo no estaba en persa antiguo u otro idioma del medio oriente. Era un texto en un extraño idioma, escrito con caracteres latinos, árabes y caracteres mezclados. Había sido un experimento fallido por unificar ambas lenguas cultas durante la época de la expansión del Islam por europa, en el siglo XII.

Descifrarlo no era tan difícil como saber el sentido alegórico del texto, donde nos estábamos tardando. El texto principal al parecer era una oración, aunque no podíamos estar seguros de ello, pues la introducción todavía no nos había llegado.

Una tarde, cuando ya teníamos la primera estrofa traducida, descubrimos que los caracteres aún tenían equivalencias sonoras identificables. O sea, todavía se podían leer en su idioma original. Eso nos emocionó mucho.

Юлия (Yulia) se apareció esa tarde con una bandeja de café y se sentó a mi lado. La miré con ternura, pues me encantaban sus pequeñas atenciones para con el grupo. Antoinette no tomó más que un vaso. Юлия, por otro lado, se quedó hasta tarde ese día, enfrascada en una línea oscura del texto. Sonreí ante su compromiso, pues ahora nuestra misión no solo era traducirlo, todos habíamos hecho un trato silencioso de traducir el texto, pero también encontrar ese idioma perdido.

Pasaron unos días, y una tarde, Юлия me dijo que me amaba. La palabra me pareció exagerada, pero entendí la escencia. Se apoyó en mi hombro, subió los pies en la silla a su lado, y se recostó en mí mientras leía la quinta estrofa, que había traducido casi toda ella sola. Oírla pronunciar un idioma perdido con tal limpieza me producía escalofríos, y temía estar cayendo de nuevo en el encantamiento de una nacida perfecta.

De pronto a ambos se nos borró la sonrisa, pues notamos que no era yo el que temblaba por su voz, o ella que temblaba al sentirse tan cerca mío, sino que temblábamos ambos, todo el cuarto. Algunas cosas flotaban a uno o dos centímetros de donde estaban apoyados.

Antoinette apareció en ese instante y se nos quedó mirando con la boca abierta.

VII. Lectura

Nos tardamos tres semanas más en terminar de traducir el texto. Repetimos una por una las palabras de la quinta estrofa, pero ninguna, por sí sola, causaba el extraño efecto que habíamos visto ese día que Юлия (Yulia) leyó la estrofa por primera y última vez.

El texto era una oración, pero más que eso, algo así como una invocación. Idiomas perdidos y ritos olvidados en medio de épocas de guerra. La humanidad no ha cambiado, solo la magia que teme.

Le leímos la traducción al encargado de los archivos de New Incheon, pero decidimos presentar nuestra obra maestra, la oración leída en su idioma original, en medio de una modesta conferencia de prensa, en dos semanas.

Para ese día invitamos a toda la comunidad científica, aunque no esperábamos que alguien se arriesgase a salir de su ciudad, ni siquiera por un idioma descifrado. Sin embargo en los siguientes días recibimos algunos especialistas en el área de la lingüística y ramas afines.

Ese día nos sentamos los tres delante de unos pocos periodistas y algunos de la comunidad científica y Юлия explicó tecnisismos del área los primeros 15 minutos. Luego Antoinette tomó el micrófono y explicó el contenido alegórico del texto, una de las áreas que más nos había costado.

El primer párrafo contaba las virtudes de la tierra, los cielos y los mares, el segundo sobre las criaturas de los cielos, la tierra y los mares, el tercero hablaba de Las Virtudes, todas hechas un Dios, único en escencia, pero muchos en forma, en cuanto todo lo que vemos habla de Él, el cuarto hablaba de la conjunción de la materia con algo que el texto definía como "la semi-materia", que era algo así como "lo que va a ser, pero todavía no es", que está presente desde el principio del tiempo presente, y que es visible mediante el trance.

El quinto, era más que la simple oración, que hasta ahora sólo relataba las maravillas y agradecía por ellas, era casi una invocación. Una enumeración rítmica e hipnótica de un llamado, humilde pero terminante. El sexto suplicaba que La Trinidad se hiciese presente, y explicaba que esta oración no se rezaría, ni semejantes cosas se pedirían, si la situación no lo ameritara.

Cuando terminó de explicar el sentido alegórico yo tomé el micrófono y comencé a leer la oración en su idioma original.

Mientras enumeraba las maravillas y las bestias y seres del cielo, la tierra y del mar podía verlos con nitidez en mi mente, incluso a aquellos que no conocía. Cuando intenté pasar al tercer párrafo mi voz desapareció, y no pude continuar. La gente se incomodó un poco, pero Antoinette tomó el micrófono y continuó leyendo el tercer y el cuarto párrafo. Durante el tercer párrafo noté que la luz era palpable. Si, no sé como, y ni siquiera puedo precisar la textura, pero la luz se podía tocar. El fenómeno se repitió, Antoinette perdió la voz también, y, como era de esperarse, algunas personas se pusieron muy incómodas.

Юлия supo salir bien de la incómoda situación, y mencionó algo sobre que los tres querían leer el texto, y aunque muchos no lo creyeron, pudo continuar. Cuando comenzó a leer el quinto párrafo me tomó de la mano, y cuando, al final de este, las cosas se pusieron a flotar como la primera vez, Antoinette también.

El público estaba eufórico, los invitados fuera de sí, algunos habían huído. Por otro lado, la mayoría de los medios se conservaban espectantes; asustados, si, pero hipnotizados y ansiosos con lo que estaba por pasar.

Volqué a ver a Юлия y ella también estaba en trance. Después de la primera línea noté que ya no hablaba con su voz, y cuando leía la segunda un viento se desató dentro de la sala. Mi voz, yo no había hablado pero lo sabía, era otra, y Antoinette esperaba algo parecido.

Sus cabellos volaban por los aires mientras terminaba de leer, con voz poderosa y los ojos brillantes, la oración. Terminó justo a tiempo para que la jalara al suelo. Una cámara se estrelló justo sobre nuestras cabezas, y la oración que habíamos traducido estaba cambiando el mundo para siempre.


Los anteriores textos fueron publicados por episodios en mi fotolog el mes pasado. Los floggers, al parecer, no son muy dados a la lectura, y la mayoría de los textos en mi fotolog son escasamente leídos; y en muchos casos por bloggers. De todos modos los publico en mi flog por la masividad del medio, que una de mis metas es fomentar a la lectura (en serio ._.).

Esta historia de VII capítulos es un preámbulo a las sagas de La Tríada, que tienen más perfil para ser novela gráfica (cómic) que otra cosa.

sábado, mayo 19, 2007

Crónicas del orígen de la Tríada IV, V

IV. Otra cara del asunto

El martes encontré a Юлия (Yulia) mirándome mientras duermo de nuevo.

Alguna gente les llama románticos, otros los llaman perversos, pero algunas de estas personas genéticamente perfectas se sienten atraídos por las imperfecciones de nosotros, los hijos naturales. Al parecer Юлия es una de estas personas. Al parecer.

El asunto es que esta gente, que vive 145 años y 3 meses, se comporta como adolescente o jóvenes (y se ven como ellos) hasta los 30 años o más. A Юлия uno no le pone más de 20 años (y si vemos cómo se comporta unos 16), y creo que ya tiene 35. De paso Antoinette y Юлия nunca han estado en la guerra, y la vida las ha tratado bien. No me sorprendió ver en unos pocos días... que Antoinette esta ayudando a Юлия para que quede conmigo.

Yo paso de ambas ¿Por qué? El viaje es más importante, creo. Los documentos que nos han encargado, los papeles que aún estan desprotegidos y a merced de algun bombardeo masivo, aquellos textos no me dejan dormir.

Viajar desde el centro de la ciudad, donde vivíamos los tres, hasta las zonas periféricas, y de ahí a una oculta estación de buses que parte a las ciudades en guerra, toma una semana y media. No es de extrañar, esta ciudad tiene 85 millones de habitantes, y es inmensa. Los aviones y helicópteros, por otra parte, hace años que solo se fabrican para la guerra. Llevamos 5 días viajando ya.

De paso... tengo malas experiencias... tanto con las naturales como con las perfectas.

V. Mis libros de Slujter y otras malas experiencias

Ese día se estrenaba el nuevo libro de Slujter. Mientras esperaba en la corta fila a que se abra la librería me puse a acariciar el reloj en mi muñeca izquierda con la otra mano. Era un regalo de ella.

La recuerdo bien, porque la gente perfecta termina teniendo dobles por todas partes. Solía soñar con ella todas las noches y pensar en ella hasta que me dolía el pecho. Tonterías de un enamorado.

El reloj era el perfecto regalo de alguien con un perfecto sueldo a su mejor amigo. No lo quise entender así... y ella me rompió el corazón. No fué su intención, claro, pero en ese entonces yo no entendía... el cruel juego del amor. Yo era un hijo natural, ella una perfecta. Sus padres mismos no hubieran aceptado que ella, a sus 80 años y con el cuerpo de un natural de 35 o 40, este cuidando de un natural de 80 años y más. De paso... a ella le gustaba la gente como ella.

Esperaba que la librería abra... cuando me enteré que murió en el bombardeo de ayer, porque su ciudad dejó de ser neutral. Su reloj desapareció en medio de un agitado bus una mañana de verano, casi tan silenciosamente como yo había intentado desaparecer de su vida.

Volví a enamorarme de una chica perfecta cuando estudiaba lingüistica en Kiev. Ella me había contado cuando nos conocimos que varios de sus novios habían sido naturales, y... pensé... pensé mal. Solía besar el muñequito de madera que ella había hecho, y que colgaba de una soga delgada que ella había tejido, otro inocente regalo. Sentía un amor tan sereno por las artes manuales... que yo llegué a amarlas a su lado también. Cuando me enteré que ella sujetaba con la boca el cabo de la soga para incrustar el muñequito de madera... me dí cuenta que besaba la parte equivocada.

Vive en Strutburg y creo que rechazó esta misión porque teme por su vida. La comprendo, aunque quisiera ver cómo esta ahora.

Me enamoré de una natural en la fila del estreno de un libro posterior de Slujter. Formados, hablando y riendo. Su pelo como cascadas de plata azabache, su tierna sonrisa y su extraña costumbre de mencionar primero los anteriores libros de Slujter siempre, su moda desenfadada o su pequeña colección de revistas del siglo XX; algo me enamoró de ella.

Slujter era quizás el último romántico en un mundo práctico por completo, melodramático por vocación, victimista por las circunstancias caóticas de la guerra, frío por años de insensible televisión. Por él había creído en imposibles, de él había sacado esperanzas, y a través de los lentes que sus libros me daban ví a todas las chicas de las que me enamoré como mi pareja, ella que aguarda en alguna parte, ella que piensa que yo aguardaba en alguna parte.

El día que quemé mis libros de Slujter no lo hice porque ya no creyese en lo que decía. Es solo que pronosticaban un futuro tan incierto, posible, pero quizás por ello más desesperado...

En un mundo como este, en el que quizas mañana ya no seamos más que pasto de las bombas... el tiempo se acaba ¿Valía la pena esperarla?

Empecé a pensar que no.

Юлия (Yulia), por otro lado, parece dispuesta a todo, y cada día sus intentos son más obvios. Creo que al final mi papel en esta tierra es traducir ese texto, cierto, pero también hacer feliz a alguien, sin importar si... yo no me siento feliz en un principio.

Quizás un día despierte y la vea como la persona que había estado esperando. Es más... quizás ella es la que estaba esperando.

Con eso en mente... me fuí a la cama. Mañana salimos de la ciudad.

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Esta historia de VII capítulos es un preámbulo a las sagas de La Tríada, que tienen más perfil para ser novela gráfica (cómic) que otra cosa.

miércoles, mayo 16, 2007

Crónicas del orígen de la Tríada I, II, III

I. Llamada

Daniel prendió la chimenea con calma y se tomó toda la tarde en ello. Cuando el fuego estuvo de buen tamaño, las llamas jugaban haciendo formas extrañas y el humo danzaba en el aire bajo del hogar... Lanzó "Sinfonía" de Slujter a las llamas. Aunque era su autor y libro favoritos, no le remordió hacerlo. Slujter había sido su pilar, su consejero; y sus libros sus códigos de vida. Observó como se quemaban y se apoyó en el sillón bajo que arrimó a la chimenea.

Sonreía con tristeza cuando el teléfono sonó.

II. Trabajo

Al parecer me necesitaban para uno de esos aburridos trabajos que ya nadie hace ahora.

Hace 30 años se organizó una campaña mundial, y todos los manuscritos no descifrados o no traducidos todavía se pusieron a disposición de todos los expertos, hasta que no quedaron mas que dos como enigmas para generaciones futuras.

Pues bien, se había encontrado uno nuevo, y mi trabajo ahora era traducirlo. Trabajaría con Antoinette y Юлия (Yulia). Las llamé y nos citamos en un oscuro cafecito.

Cuando llegué ambas ya habían llegado. Me senté en su mesa y las miré un rato. Las dos eran chicas perfectas físicamente, hijas de la revolución genética. Nunca se enfermarían y vivirían exactamente hasta los 145 años y tres meses. Yo era un hijo natural de un olvidado matrimonio natural.

Ordené un café sin azucar, y saqué el mapa de mi bolso. Teníamos que ir a una ciudad vecina. En estos días hacer tal cosa, incluso solo eso, es arriesgar demasiado la vida. De todos modos, los tres habíamos aceptado el trabajo, los tres iríamos.

Y es que... El mundo de hoy en día es un asco.

III. El mundo de hoy en día

Como tontos quisimos reconstruir nuestras ciudades. Apurados levantamos de nuevo nuestros edificios, erigimos museos de nuevo. Ilusos intentamos rescatar nuestras costumbres, nuestra rutina. Intentamos salvar una civilización que había nacido, hija de cientas del pasado, para morir y matar. La ilusión no duró un año.

La guerra ha azotado el planeta entero por años, las ciudades son gigantescos cementerios. De día granizan balas del cielo, y de noche llueve fuego.

Todo lo que valía la pena ha sido entregado a las pocas ciudades neutrales que aún existen. Masivas ciudades con 70 millones de personas luchando por no ser echadas, pues fuera de ellas la guerra te traga, transforma, usa y, finalmente, elimina.

Antoinette era hija de una pareja francesa, aunque vivían acá desde que comenzó la guerra. Юлия (Yulia) era rusa, pero vivía acá desde niña. Ambas le habían perdido el respeto a la guerra a fuerza de vivir acá tantos años. Yo visitaba las fronteras de la ciudad... los barrios a los que aún les llegaba el fuego cruzado... para no olvidar dónde estaba.

La guerra ya no tenía razón, hace años que toda causa se había extinguido en un mar de odio y venganza, que ahora alimentaba esta furia que no tenía fin. Los que antes servían como refugios subterráneos para guardar obras de arte ahora eran refugios para la gente que vivía en ciudades en guerra. Las viejas fábricas de alimentos, ropas o muebles ahora solo producían granizo para el día y fuego para la noche.

En este mundo, a una de esas ciudades, ahí íbamos.

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viernes, febrero 23, 2007

Venganza (relato)

En vez de despertarse a las 4 de la mañana, como rezaba el plan, Javier decidió quedarse toda la noche despierto. Le era más fácil hacer eso que despertarse a esa escandalosa hora. Se vistió con calma y esperó a que el reloj diera las 4:20. Bajó las escaleras y abrió cuidadosamente la puerta. Efret, su perro, ya estaba ahí. Igual Marco.

Caminaron un poco por las vacías calles, esquivando las calles tomadas ya por los vendedores de periódicos. Efret se subió a la camioneta antes que ellos, y se acomodó en el mejor lugar, arrancaron callados y nerviosos. Efret se puso a dormir casi al instante. Les tomó 10 largos minutos, en los que apenas hablaron, llegar. Thiago segiría durmiendo, seguro.

Sacaron a Efret de la camioneta y él se puso a jugar con la perrita de los vecinos, Lilith. Las posibilidades de ser molestados por ella se descartaron. Bajaron lo necesario y se quedaron a la espera de la señal. Faltando 10 minutos para las 5 de la mañana, el camión de Rüttgercross pasó lento, haciendo escándalo, encubriendo los trémulos ruidos de una cerradura que se fuerza, unos pies que corren, un portallaves que cae. 5 minutos después llamaron a Efret, subieron a la camioneta y arrancaron.

Cantaban los pájaros, salían los humildes obreros de sus casas, Marco se deshacía lentamente de algunas cosas botándolas por la ventana, Efret rascaba el cuero de los asientos. El tiempo pasa, las viudas olvidan, Lilith tendría cachorros (esto no lo sabía nadie todavía), él ayudaría con la venta de la casa, los "amigos" tendrían sus novenas. Regresaba a su casa a dormir de nuevo y quizás, en un par de horas, a recibir la mala noticia.

¿Por qué darle el trabajo a alguien que ya había fracasado en contra de Thiago antes y en tan variadas situaciones? Con la cabeza apoyada en el traqueteo del cristal, Marco tarareando una canción, Efret de nuevo dormido, Javier sonreía. Esta vez, solo esta vez y para siempre, había triunfado.

miércoles, enero 10, 2007

Visita

Tengo ya cincuenta años de trabajo, veintiocho como maestro, catorce como vice-rector y uno como decano.

Como la mayoría de ustedes he tenido varias novias, quizás... bueno, digamos que no tantas, unas diez o algo por ahí. Luego me casé y... (si, si, estaré con el joven un rato más, disculpe) ya conoces a mi esposa, en un par de años, si duro, cumpliremos las bodas de plata.

Me sentaba a pensar en ella, no, no hablo de mi esposa, hablo de una chica que recuerdo ahora (creo que el año pasado falleció... diabetes, creo), y me ponía a pensar muy seguido en cómo viviría sin ella... pero más tiempo, como nos pasa a esa edad, a soñar una vida con ella, a construir mansiones y paisajes, escenas enteras de una vida interminable a su lado, la veía como la madre de mis hijos y se parecía a una tía que tengo cuando era joven. Luego la veía, ya los dos mayores, como la cariñosa abuela de mis nietos, malcriados y alegres jovencitos que me hacían escasas visitas... y, aunque le suene raro, pensé en ella de mayor tal y como resultó siendo. (Esta feo eso, no te lo toques o se puede descoser... ¡aunque te escueza, aguante, hombre!).

Ahm... ¿en qué iba? Ah, si, estábamos hablando sobre... si, esa chica. Pongámosle Marietta (no me mires así... sé que la maestra de francés es joven, no me refiero a ella, es un nombre cualquiera). Marietta, como te decía, era la chica del momento para mí. No podía concebir los amaneceres de las vacaciones de verano en las que mi amor por ella llegó a su límite sin su existencia.

Tonto, en realidad, contando que la conocí en un lugar al que no quería ir, y por medio de amigos que no tenía un par de semanas antes.

Todo llegó a tener ese estresante peso de cuanto todo tiene que estar en su lugar, nada tenía que salir mal, planeaba hasta mis errores (si eres demasiado perfecto te botan, te imaginas...)... y todo por ganarme su corazón.

(¿Cinco puntadas dices? solo veo cuatro... ah, te cosieron la vena por dentro también... ¡claro que duele!, pero haber si eso te enseña a pensar mejor antes de hacerte tonterías)

Por otro lado (luego, luego te acabo de contar de Marietta), por otro lado, decía, años antes o años después (disculpa si mi juventud no tiene un orden, pero... ¿te acuerdas en correcto orden todos los detalles de su infancia? No, ¿no?), conocí a una chica joven y un poco callada llamada... digamos que Anastasia (es que la conoces, y no, no es tu abuela o tu madre o algo parecido, es una señorita famosa en la ciudad), le gustaba que le llamen Nastia (bueno, mentira, pero le gustaba un diminutivo de su nombre y pues Nastia es el diminutivo de... ahm, ya entiende). Nastia tenía una curiosa afición por los hippies, las maletas rosadas, y los adornos de países lejanos (aunque creo que toda su colección era de cosas colombianas, porque habían muchos hippies colombianos por el país en esos años...).

Me enamoré de ella y de sus libros de "Las crónicas de Narnia", y se lo dije jugando un día. Si, se lo dije jugando, y eso que lo que sentía era tan intenso como lo de Marietta. Nastia se quedó pensando un rato en cosas... supongo que se imaginó cómo sería ser mi novia o algo así... y luego, sin decir mucho, me dijo "dame una semana". Me guiñaba el ojo mientras decía eso, así que creo que la respuesta ya la conocía de antemano.

Cumplido como yo era (más por miedo a arruinar las cosas cuando van bien que porque de verdad le tuviese respeto al plazo que puso), evité el tema toda la semana.

La cosa es que... fuí novio de las dos.

La joven Marietta, que en paz descanse, se me lanzó a los brazos (y disculpa que un hombre casado viva de recuerdos, pero fué un día glorioso entre los de mi juventud...) y me besó... estando un poco (solo "un poco" jeje) tomada en una fiesta casi un año después de que me haya rendido totalmente en intentar ser su novio.

Nastia me agarró tímidamente de la mano el día acordado y me dijo que sí. Me besó en la boca (o creo que fuí yo...) y así...

¿Qué sentido tiene?... Hmmm, sé que esta historia te puede parecer absurda ahora, y... sólo te pido que pienses un poco. "La vida es rara, acostumbrarte es opcional", como en el comercial de gaseosas ese...

Siempre que te sientas como ahora piensa que hay Mariettas y Nastias y Juanas (si, así se llama mi esposa, solo le gusta que le digan Julieta... exacto, porque me llamo Romeo... siempre me pareció bonito jejeje)... me pude haber casado con cualquiera de las tres. Si, por eso te conté sus historias.

Mañana pasaré a la misma hora, a ver si puedes pensar en algo qué contarme tú...

domingo, octubre 08, 2006

Un día, para la historia solo un día (relato)

Suben al mirador tal como un amigo y su pareja lo han hecho unos días antes.

Aunque hay viento, la vista justifica el frío, y el suave vaivén de las palmeras parece decir en algún idioma perdido que todo esta bien.

Ella se asoma a la plaza y se apoya suavemente en el alfeizar. La aspereza del ladrillo bajo sus codos no es nada, y observa a la gente, pequeña y huyendo como hojitas arrastradas por el viento, o sentados y dispersos como inocentes semillas en el campo, y sonríe ante la simpleza de un miércoles en la tarde. Y todo se ve así de acá, tan lejano... tan sencillo y pequeño.

Él subió por detrás de ella todo el tiempo, y se queda observando complacido la limpia mirada y la suave sonrisa de su acompañante. Ahora se acerca a ella lentamente y observa la parte más antigua de la ciudad a sus pies; tan cambiada, pero, por alguna razón, la misma que quizás vieron a través de cientos de pares de ojos, ellos representados por las miles de parejas que quizás han ido ahí antes...

Conversan algunas trivialidades con soltura y sin mucho enojo. Los minutos pasan volando, o quizás solo es la ligereza del viento. Él la mira a los ojos y calla. Ella le devuelve la mirada y arruga la nariz mientras sonríe.

El silencio es una ilusión y la casi dificultosa respiración de él lo desmiente, mientras le toma de las manos y la mira a los ojos: "Carmen, Lucía... me gustas".

Ojalá el silencio después de esas palabras lo embotellaran y lo vendieran. Ella lo mira a medias, agachando la cabeza un poco, y...

Después de todo, cuando estas cosas pasan, el final es lo de menos, el eco en la ciudad es todo lo que uno anhela. Ser correspondido es parte de lo que podríamos llamar "casualidades o consecuencias".